Ipiales
Ipiales "Un Destino para Todos"
A 87 kilómetros de la capital del departamento a 2892msnm se encuentra Ipiales, ciudad de nubes verdes, mundialmente reconocida por su obra arquitectónica, que se encuentra inmersa en un paisaje de montaña, abismo, cascada, y rió: El Santuario de las Lajas; donde se rinde culto a Nuestra Señora del Rosario, cuya "aparición" en 1754 esta plasmada en una piedra laja del abismo; la edificación es de tipo gótico y romántico, obra dirigido por el maestro Nariñense Lucindo Espinaza y por el ecuatoriano Gualberto Pérez en 1916.
El municipio de Ipiales esta embellecido por el paisaje andino que con sus elevaciones caracterizan el entorno de esta región fronteriza que colinda con las historias y las sabanas, en Yaramal se destaca el trabajo de conservación de recursos naturales adelantando por su comunidad, que a través de proyectos productivos hacen que el agro-turismo sea una actividad económica promisoria
La ancestral cultura de esta región tiene gastronomía uno de sus atractivos: el cuy, la gallina criolla, la chara, el cordero asado, hornado de cerdo, y el frito con yuca son los mejores exponentes de la variedad y exquisitez de sus platos.
Aunque el recorrido por esta gran región puede tardar mucho tiempo, a continuación le sugerimos un corto pero interesante recorrido.
Itinerario dos días y una noche
Primer día:
Desde el puente internacional de Rumichaca que nos une al Ecuador, se divisa el rió Guaitara donde los mas intrépidos podrá desarrollar actividades extremas; los demás recorrerán los 7 kilómetros que distan al Santuario de Las Lajas para un recogimiento espiritual en un lugar maravilloso: "el milagro de Dios sobre el abismo". El descenso se recorrerá por escalinatas en piedra hasta el santuario, observando las diferentes esculturas que anuncian los misterios sagrados. Ya en el interior la mirada de la Virgen de las Lajas acoge a los visitantes con su dulzura maternal. El estilo dorico de las columnas contrasta con la mesa en piedra dispuesta para oficiar los ritos religiosos. La luz natural inunda al inmenso templo a través de hermosos vitrales, sus puertas son talladas en madera al mejor estilo de los artesanos nariñenses.
Se continúa con el itinerario desde la Tola al Charco, paraje embellecido que cuenta con tradición gastronomita, especialmente por la particular formula de preparar el cuy; la música de cuerdas interpretada por afamados tríos de la ciudad acompañan la degustación de sus platos.
En horas de la tarde el recorrido es por el sector urbano, se visita los templos se San Felipe y la catedral; el sector de Puenes donde fue la primera fundación de la ciudad y el museo del banco de la republica.
Un breve receso para disfrutar un helado de paila y retomar el camino para dedicarle el resto de la tarde a la cultura; recrearse con exposiciones se pintura, gozar de la música en un concierto y finalmente de compras por los talleres artesanales y el particular comercio de frontera.
La noche tiene el encanto del ancestro con una muestra cultural de música y danza, hervidos y "guayusa"; bebida preparada con chapil y con una planta que le da su nombre.
Segundo día:
Un buen amanecer, natural, reconfortante y espirituoso con una dinámica en grupo a traves de la "bioterapia" en un apacible paraje del lugar
Después de un reconfortante desayuno, se visita las reservas naturales de Llamarla a 20 minutos de la ciudad. Un espacio natural para el disfrute de todos, los visitantes conocerán los proyectos productivos se la Asociación de Desarrollo Campesino. Un refrigerio permitirá consumir golosinas preparadas con productos naturales.
El almuerzo debe ser en los chilcos, con cordero a la braza, lo más tradicional de estos pintorescos paradores turísticos del paisaje urbano.
Posteriormente se puede visitar el patinodromo atractivo y moderno escenario deportivo.
Se recomienda en un pronto regreso visitar la pictografía prehispánica de los Monos, que en 4 metros cuadrados contiene figuras zoomorfas y antropomorfas (vía a Potosí).







